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Santiago ya tiene a su mejor fotógrafo infantil

Canon, en conjunto con la Municipalidad de Santiago, eligió al ganador del concurso #concamaraenmano impulsado desde el mes de agosto.

Santiago, 28 de Noviembre de 2018

Luego de celebrar el mes de la fotografía, a través del concurso #concamaraenmano, Canon y la Municipalidad de Santiago premiaron al mejor fotógrafo infantil de la ciudad.

Tras una ceremonia de premiación, realizada en el Palacio Álamos el pasado fin de semana, se exaltó el trabajo de Pascale Navarro, un niño de la comuna de tan solo 12 años, quien fue nombrado ganador del primer lugar del concurso en el que recibió como premio una cámara Canon T6.

Asimismo, se destacó el ojo fotográfico de Diego Retamal, niño de 12 años que gano una PowerShot sx 420 por el segundo lugar del concurso y el talento de Javiera Alvarado, niña de 7 años a quien le fue entregado una ELPH 180 por el tercer lugar.

Dichos premios, que destacan la creatividad y el arte en edades tempranas, fueron entregados por Diego Lagos, encargado de marketing y comunicaciones de Canon Chile, y Galia Ortega, fotógrafa de la Municipalidad de Santiago y creadora del concurso.

“Para nosotros es importante apoyar este tipo de iniciativas, ya que nuestro objetivo es llevar la fotografía a la gente, ayudarlos a ser creativos y mostrarles que efectivamente una imagen vale más que mil palabras”, señala Lagos.

Los tres ganadores infantiles, elegidos dentro de un grupo de 50 talentosas fotografías recibidas entre agosto y septiembre de este año, fueron seleccionados en base a criterios de creatividad, narrativa de la foto y calidad técnica aplicada.

Exhibiendo el talento infantil

Al culminar la ceremonia de premiación, se dio paso a una exposición colectiva dentro del Palacio Álamos, donde se mostraron todas las fotografías participantes, impresas con tecnología Canon en las impresoras PIXMA PRO-100. Con esto, se dio un gran cierre a esta iniciativa que busca incentivar el arte y la fotografía desde edades tempranas, a través de un concurso donde los niños y niñas tuvieron que fotografiar lugares comunes en los que ellos transcurren su día a día.